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Antiguo 12/10/03, 18:50:47   #1 (permalink)
Landon
Invitado
 
Predeterminado Capítulo 8 : ¡¡Noche de luna llena en la Guarida del Pokémon que Baila!!

Bueno, pos aquí os lo pongo (Otra vez con retraso):


CAPÍTULO 8: ¡¡NOCHE DE LUNA LLENA EN LA GUARIDA DEL POKÉMON QUE BAILA!! EN LA LUZ DE LA LUNA...


Daisuke estaba en el hospital, se animaba al oír a sus compañeros.
- Nos salvaste la vida, gracias – Dijeron Akemi y Shinji a la vez.
- De nada, jejeje, bueno, nos hemos quedado sin dinero... – Daisuke puso su cara de triste.
- ¡No estés triste! No pudimos salvar a la recepcionista, ni al dinero, pero si a muchas vidas humanas! ¿No te sientes satisfecho?
- Sí, bueno... En cada ciudad de paso, matan a alguien...
- ¡No digas eso!
- Bueno, mañana por la mañana ya estarás del todo bien para viajar – Anunció la enfermera.
- ¡Bien! – Gritaron todos.
Y al día siguiente...
- ¡¡Vamos!!
Los tres entrenadores se pusieron en camino. Ya llevaban andando casi dos horas, y los entrenadores luchaban contra él, e iba consiguiendo más Pokémon, cómo un rarísimo Doduo, un Jigglypuff, conseguían mucha experiencia. Éstos dos los dejó en la caja, ya que de voladores ya tenía uno, y Jigglypuff no le serviría de mucho. Caminaron y caminaron, y un día, y otro. Hasta que vieron: ¡¡Un Centro Pokémon!! Todos fueron a él, sanaron a sus Pokémon, descansaron, comieron, se ducharon... Estuvieron muy bien, y fueron a dormir después de cenar. Al día siguiente, todo fue igual, entrenadores que daban lotes de experiencia, Pokémons salvajes... Hasta que llegó la noche. Pero pasaba una cosa extraña:
- Una cosa, ¿no notáis algo extraño? – Preguntó Akemi.
- ¿Qué no tenemos sueño? – Dijo Daisuke.
- Sí, eso – Señaló Akemi.
- Eso es el fenómeno del Mt. Moon – Explicó Shinji – Veréis, el Mt. Moon es una montaña que le traviesa una cueva. Casi en la cima de ésta montaña, hay cráter, con una gran roca, mucha gente dice que es mágica, y quizá sea verdad, porque, veréis, en el Mt. Moon habitan unos Pokémon únicos de allí, son los Clefairy, unos Pokémon que sólo se dejan ver en luna llena. Si la luna está llena, los Clefairy, acuden a la roca mágica, formulan un encantamiento que no parece ser de su idioma y evolucionan al poderoso Clefable. Por eso estamos de suerte, hoy hay luna llena. Y la razón por la que no tenemos sueño, es porque la luz de la luna choca contra la roca mágica y expande unas ondas que quitan el sueño, por eso, cuanta más luna hay, menos sueño tenemos, pero sólo en el Mt. Moon, o sea, que si llegamos al misterioso cráter, será como si nos hayamos bebido cincuenta cafés. ¿Sabéis?
Daisuke y Akemi tenían la boca tan abierta que se arrastraba por el suelo.
- Pe... ¿Pero como sabes tantas cosas? – Preguntó Akemi, temblando aún.
- ¡¡Es un monstruo!! – Añadió Daisuke, con las manos en la boca.
- Anda ya, venga, no hay para tanto – Dijo Shinji, con cara de gracioso y voz de superior – Continuemos.
Todos caminaron hasta llegar al Mt. Moon, y como había aclarado Shinji, cada vez tenían menos sueño. Caminaron hasta encontrar una cueva: “Mt. Moon”
- Bueno, hemos llegado – Explicó Shinji – Entremos.
- ¡Esto está muy oscuro! – Se quejó Daisuke.
- No hay problema – Dijo Akemi, soltando a Jakuchu.
- ¡Pikachu! – Gritó el Pokémon.
- Bien Jakuchu, usa Destello – Ordenó Akemi.
- ¡Pika, Pika! – La cola del Pokémon empezó a brillar.
Ahora caminaron por una cueva algo iluminada por Jakuchu, y Shinji les informaba sobre la montaña. Daisuke les añadió a su colección un adorable Zubat y un Geodude. Por otra parte, ya habían comido algo, casi toda la noche andando, tendrían hambre. Comieron fideos instantáneos y algún bocadillo que había preparado Akemi antes de entrar.
- ¡Estoy lleno! – Exclamó Daisuke, palmándose la barriga.
- Bueno, empieza a hacer frío – Dijo Shinji – Akinari, haz fuego.
- ¡Charmander!
Akinari les proporcionaba calor mientras caminaban. La noche era muy, muy larga, y cada vez hacía más frío, aunque el Charmander les proporcionaba mucho calor. De repente, salió una silueta. Era pequeña. Enseguida sacaron una linterna, y vieron un Pokémon. De cuerpo era pequeño, le salía un diente muy, muy pequeño y su cuerpo era totalmente rosa, excepto sus negras orejas. Enseguida de dieron cuenta de que se trataba de:
- ¡¡Clefairy!! – Todos corrieron hacia él, pero éste escapó.
Todos corrían tras el Pokémon, lanzaban a sus Pokémon de vez en cuanto para que les ayudara, y no paraban. Se cansaron mucho, a veces lo perdían pero lo volvían a encontrar. Cada vez, el camino se hacía más virgen, pero el Clefairy continuaba. Todos estaban más cansados que yo que sé, y al final, llegaron y vieron una gran puerta.
- ¿¡Qué es eso?! – Gritó Daisuke.
- Calla – Dijo Akemi – Parece que va a hacer algo.
La hada Pokémon empezó a mover los brazos. Pasaron interminables minutos hasta que los brazos del Pokémon empezaron a brillar. Una aura azul ahora envolvía al Pokémon. Más tarde, a toda la sala. Incluso a Daisuke y los otros. Y sin avisar, la puerta se abrió, y el Clefairy entró. Y cuando los compañeros entraron, no podían creer lo que veían: Muchos, muchos Clefairy estaban rodeando a una inmensa roca gigante. Se veía la luz de la luna que se reflejaba, y daba mucha luz. Todos cantaban “Clefairy, Clefairy...” y pasaron así. De repente, unas bolas blancas, parecidas a la nieve, empezaron a caer del cielo. Todos los Clefairy empezaron a brillar... Todo eso ahora eran Clefable.
- Es precioso... – Dijeron los tres.
- ¿O sea, que tu rumor era cierto, Shinji? – Dijeron Akemi y Daisuke.
Pero cuando giraron a hablar con Shinji, lo vieron aterrado.
- Sí... Pero nunca han vivido para contarlo... – Dijo Shinji, todo tembloroso.
- ¡¿Qué?! – Gritó Daisuke.
- ¡¡Idiota!! ¡¡Nos oyeran!! – Dijeron Akemi y Shinji.
- Perdón – Se disculpó Daisuke.
- Empieza – Le dijo Akemi a Shinji.
- Veréis – Comenzó Shinji – Poca gente ha descubierto esta guarida secreta de los Clefairy, y si éstos Clefairy o de aquí poco Clefable nos descubren, dicen...
- ¿Qué dicen...? – Dijeron Daisuke y Akemi con mirada maligna.
- Dicen...
- ¡Escupe!
- Pues dicen – Comenzó Shinji – Que si los Clefairy o Clefable descubren al espía, invocan una fuerza sagrada que da vida a una extraña criatura; unos dicen que es una evolución de Clefable, otros que es un extraterrestre, otros que es una criatura sagrada del cielo... Pero aquí viene los más fuerte: Todos los que fueron a inspeccionar ese lugar no volvieron. Toda la gente les advertía lo mismo, pero los investigadores no les hacían caso y morían. Y llegó un día en que un investigador de unos cincuenta años fue a investigar, y prometió que volvería. Toda la gente esperaba su vuelta... Hasta que, vieron una silueta de hombre. Más tarde, vieron a ese señor, con la luz de la luna; estaba totalmente sangrando, herido por todo el cuerpo, cortes, tajos, hasta algunas costillas rotas: La gente acudió a él, no resistiría mucho más. Parecía que iba a morir, y su hijo le preguntó: “¿¡Qué ha pasado?! ¿¡Quién te lo ha hecho!?” y el hombre respondió, con voz débil y seca: “EL POKÉMON QUE BAILA...” y ese señor... ese señor... Murió...
- Ahh... Ah... – Daisuke y Akemi solo tenían a la cabeza esa historia.
- O sea, que tendremos que dar marcha atrás si no queremos morir – Advirtió Shinji.
- ¡De ninguna manera! – Afirmó Daisuke - ¡Yo me quedo! ¡No sois nada más que gallinas! ¡Lo siento pero yo voy!
- ¡Espera mira! – Akemi y los otros se escondieron detrás de una roca – Están... Diciendo cosas raras... ¡Y brillan! ¡Evolucionan!
La gran roca empezó a brillar. Los Clefairy recitaron unas palabras que no parecían ser su idioma, y la roca dejó ir una onda de luz, y todos los Clefairy evolucionaron a Clefable.
- Ahora han evolucionado todos los que antes no lo habían hecho... – Dijo Akemi.
De repente, todos los Clefable los miraron, con cara de que ya se habían enterado de su presencia. Enseguida, los Clefable se giraron y lanzaron ataques Metrónomo. De ellos salían: Rayos, Tornados, Confusiones, Avalanchas, Terremotos, Lanzallamas...
- ¿¡Pero cómo es posible?! – Daisuke gritaba.
- Es el ataque Metrónomo – Explicó Akemi – Es un ataque muy raro que lanza otro ataque al azar.
- Ajajajá – Daisuke estaba extrañado - ¡Debemos huir de aquí!
Pero no escaparon; se quedaron embobados al ver el fenómeno del... ¡¡¡Pokémon Que Baila!!! Los Clefable empezaron a brillar, junto a la roca mágica, y una gran silueta brillante salió detrás de la roca. Todos se fueron corriendo, menos:
- Lo siento, pero yo lo resuelvo!!! – Daisuke enfocó con la linterna a la gran silueta.
No se creyeron lo que vieron. ¡¡Tantas leyendas por nada!! ¡¡Tanto miedo por nada!! Solo era... Bueno, algo sorprendidos sí que quedaron, ya que descubrieron un Clefairy (No Clefable) gigante. Bueno, gigante... Medía como dos Clefable. Y empezó:
- ¡¡CLEFAIRYYYYYYYYYYYYYYYY YYYYY!!
- ¡¡MEJOR ESCAPEMOS!! – Dijeron los tres.
- Bueno, mejor no – Volvieron a decir los tres.
- ¡¡Sanako, Ataque Rápido!!
El Pokémon se lanzó, le golpeó varias veces pero el Pokémon no se inmutaba demasiado. Al final, el Pokémon gigantesco lo golpeó con Destructor que lo dejo fuera de combate.
- ¡¿Qué?! ¿¡Por qué?!
- Ese Pokémon debe tener una fuerza destructora increíble – Añadió Shinji.
- ¡¡Ánimo Jakuchu!!
- ¡Pikachu!
- ¡Adelante! ¡Ataque Impactrueno!
El ratón eléctrico lanzó una descomunal descarga que dejó al Clefairy medio atontado, y lo remató con un Portazo.
- ¡¡Bien, Pokéball!! – Akemi lanzó una Pokéball.
La Pokéball se resistía. Nunca conseguía atraparlo, por más que lo intentaba no lo conseguía. Hasta que al final dijo:
- Mi arma secreta.
Akemi cogió de su mochila una: ¡Superball! Una Pokéball de mayor nivel.
- ¿Qué es eso? – Preguntó Daisuke.
- Una Superball, me la dio mi padre, es una Pokéball de mayor nivel.
- Uhh chupi – Daisuke dijo fingiendo ser alegre.
- ¡¡¡Adelante Superball!!!!!!
Todos contemplaron con emoción esperando el resultado de la captura. ¿Lo atrapará Akemi? ¿O se quedará con la ganas? ¡¡¡Todo eso en el próximo capítulo!!!


¡¡¡A QUE HOS DEJA CON LA EMOCIÓN!!! ¡¡JAJAJAJA!!!