|
Medalla de Oro
Fecha de Ingreso: jul 2006
Ubicación: Calle Baker 221 bis.
Mensajes: 1.308
Gracias dadas: 21
Agradecido 36 Veces en 24 Posts
|
El Naufragio
Hola, les traigo aquí una historia ^^'. Aclaro que no soy el autor, el mismo es un amigo de guiamanía que, por razones personales, ha decidido no darse a conocer. Espero les guste.
El Naufragio
El primero de enero del año 2000 partió el “Rousseau”, un velero que Roberto había regalado a su esposa Daniela, quien estaba embarazada de 8 meses y medio. El velero partió desde Australia con rumbo hacia América Central. En el velero había más personas aparte de Daniela y de Roberto: Giuseppe, el italiano capitán del velero, y Víctor y Hernán, los hermanos de Daniela.
En mitad del viaje, una terrible tormenta los sorprendió.
-¡No creo que pueda mantener el control por mucho tiempo más!-exclamó Giuseppe.
Luego de oír eso, Víctor y Hernán fueron a buscar algo debajo de sus respectivas camas. Cuando regresaron al lugar donde se encontraba el resto, ambos portaban un rifle cada uno.
-Hay que ser precavidos-dijo Víctor mientras era observado por todos menos Hernán.
Al pasar unos minutos, Giuseppe logró divisar tierra firme y decidió ir rumbo hacia allí.
-La noche llegará pronto y no me siento muy bien,-dijo Daniela mientras bajaba del velero-busquemos un lugar para acampar.
-Yo buscaré donde.-dijo Roberto-Víctor, Hernán, ustedes vayan a buscar todas las cosas al velero y esperen en la playa con el resto.
Víctor y Hernán hicieron lo que les dijo Roberto. Aunque lograron bajar toda la ropa y las cosas que pudieron, solo encontraron comida para un día.
-¡Oigan, oigan! ¡Vengan! ¡Encontré una especie de bunker en la selva!-gritó Roberto mientras venía corriendo desde la selva.
Y así fue como partieron el viaje hacia el bunker que encontró Roberto.
Al llegar encontraron 5 camas y Roberto se puso a construir una cuna porque pensaba que el bebé iba a nacer pronto.
-Chicos, creo que el bebé viene en camino- dijo Daniela.
Entonces Daniela quedó sola con Roberto. Mientras tanto Giuseppe, Víctor y Hernán estaban fuera del bunker con los rifles.
-Por lo que observé cuando veníamos hacia la isla, este lugar es muy pequeño y creo poder recorrerlo rodeando la playa en unas… 8 horas-explicó Giuseppe
-Entonces ve ahora y volverás antes del mediodía-sugirió Víctor
-Pero, ¿qué les decimos a Daniela y Roberto? Yo creo que se enfadarán si no les damos una explicación-opinó Hernán
-Expliquémosle lo que nos explico Giuseppe-respondió Víctor
-De acuerdo.-dijo Giuseppe-Nos vemos en 8 horas. Procuren obtener comida mañana antes de que yo llegue porque no me llevo provisiones.
Y luego de decir esto partió rumbo hacia la playa para luego después rodear la isla.
Unos minutos más tarde salió Roberto diciendo que ya podían entrar, pero al mirar bien, se dio cuenta que faltaba Giuseppe
-¿Dónde está Giuseppe?-indagó Roberto
Víctor dijo que al entrar y ver a la bebé, explicarían todo a ambos.
-Entonces mañana al amanecer debemos salir de cacería a ver que podemos encontrar.-dijo Daniela-Lo que encontremos lo llevaremos en el velero y zarparemos lo más pronto posible. Menos mal que traje esta mamadera y leche para alimentar a la bebé si yo no puedo. Roberto, ¿puedes quedarte con la bebé mañana?, tu no sabes tanto como nosotros de cacería
-Está bien-respondió Roberto-Hernán, lleva este cuchillo que tengo, me lo dejó mi padre antes de morir, así que cuídalo.
-De acuerdo, partiremos al amanecer-respondió Hernán
Una vez que amaneció, cuatro horas después de que haya partido Giuseppe, el grupo, menos Roberto que se quedó a cuidar a la bebé, salió en busca de algún animal salvaje.
-Dividámonos, yo por un lado y ustedes 2 por el otro-sugirió Daniela
-Nosotros iremos por allá y tú por allá-dijo Víctor
Mientras Daniela caminaba, se topo en su camino con una extraña figura. Era un hombre con una barba larga y murmurando unas palabras por lo bajo.
-¡¿Quién eres tu?!- preguntó asustada y sorprendida Daniela
Justo antes de que el hombre contestara, Daniela oyó un disparo y volteó a ver. Cuando volvió a voltear para oír la respuesta del hombre, éste ya se había ido; así que Daniela fue hacia el lugar del que provenía el ruido del disparo.
-¡Le di! ¡Le di! ¡Hoy comeremos jabalí!-gritó contento Víctor
-Déjame ayudarte a cargarlo hasta el velero-dijo Hernán mientras sujetaba las patas traseras del jabalí.
Cuando llegaron a la costa donde habían dejado el velero, éste estaba destruido e incendiado completamente.
-¡¿Qué demonios sucedió?!-gritó Hernán
-Tendremos que permanecer aquí hasta que encontremos la manera de salir-dijo Víctor-Volvamos al bunker
Al regresar, Daniela oyó unos sonidos y pensó que se trataba del extraño hombre que vio esta mañana, así que salió apurada a ver. Se sorprendió al descubrir que los sonidos los provocaba Giuseppe, quien había vuelto antes de lo previsto, que venía tambaleándose, gritando y casi inconsciente.
-¡Chicos vengan rápido!-gritó Daniela
Todos se sorprendieron al ver a Giuseppe gritando.
-¿Qué es lo que te pasa?-preguntó Roberto
Giuseppe murmuró unas palabras que nadie entendió y se desplomó muerto en el suelo.
Todos volvieron al bunker sorprendidos y aterrorizados. Daniela sospechaba que había sido el hombre que ella vio, pero no se lo quiso contar a nadie.
Al día siguiente volvieron a salir de cacería, pero esta vez Hernán se quedó a cuidar a la bebé. Se volvieron a separar de la misma manera, Daniela por un lado, y Roberto y Víctor por otro. Daniela esperaba volver a encontrarse con el mismo hombre, pero no tubo éxito.
-Tenemos otro jabalí.-dijo Roberto mientras se acercaba a Daniela con el jabalí en los brazos siendo ayudado por Víctor-Llevémoslo al bunker.
Al llegar al bunker con el jabalí, Víctor notó que la bebé estaba llorando y que Hernán parecía no contestar. Daniela vio un bulto en la cama de Hernán y levantó la sábana para encontrar el cuerpo de Hernán sin y sin heridas físicas, al igual que Giuseppe.
Luego de unos minutos, enterraron el cuerpo de Hernán junto al de Giuseppe, debajo del mismo árbol que marcaron con una X muy grande.
Daniela construyó trampas para los jabalíes con flechas que ella misma había fabricado. Ella le mostró a Víctor y a Roberto donde se encontraban las trampas y les explicó como accionarlas. Luego de un rato, la noche ya había llegado.
-Vayámonos a dormir, mañana tendremos que buscar la forma de salir de esta maldita isla antes de que mueran más de nosotros-dijo Daniela
En medio de la noche Daniela despertó para ver a la bebé
-Que extraño que es todo esto que está pasando, ¿no?- decía Daniela a su bebé dormido- Prometo que te sacare de esta isla lo más rápido que pueda… Alejandra.
Entonces Daniela escuchó el sonido de una de sus trampas y notó que Víctor no estaba en su cama. Daniela corrió desesperadamente revisando cada una de sus trampas hasta que encontró el cuerpo de Víctor con una flecha atravesando su corazón por la espalda.
Daniela volvió rápidamente al bunker y despertó a Roberto de manera violenta.
-¡Fuiste tu!
-¿Qué?-preguntó Roberto-¿De qué hablas?
-Tú lo mataste, tienes tierra en las manos y no creo que Víctor haya accionado la trampa él mismo de espaldas para suicidarse.
Daniela recoge un rifle y apunta a Roberto quien también recoge un rifle.
-Confiésalo, eso hará que no te mate.
-No confesaré algo que no hice-dijo Roberto apuntando a Daniela-Si me sigues presionando, tendré que hacer algo que no quiero.
-Inténtalo asesino.
Roberto se dispone a apretar el gatillo y de pronto se escuchan unos ruidos fuera del bunker, pero ambos los ignoran.
-Perdóname-dice Roberto
Roberto aprieta el gatillo, pero no ocurre nada.
-No tiene balas genio-dice Daniela
Daniela dispara y mata a Roberto. Luego de matarlo, Daniela sale del bunker para ver de donde vinieron los ruidos y se volvió a encontrar con el extraño hombre que había visto antes, peor esta vez él estaba en el camino de una flecha de otra de las trampas, así que a Daniela se le ocurrió interrogarlo y amenazarlo si no contestaba.
-¿Quién eres?
-Deberías saberlo
-¿Qué demonios haces aquí en esta isla?
-Sólo déjame buscar el radio en el compartimiento oculto del bunker que está debajo de la cuna de Alejandra y no te lastimaré.
-¡¿Cómo?!-exclamó Daniela sorprendida
-Lo que oíste, si me dejas buscar el radio, ambos saldremos de la isla y podrás estar en paz. ¿De acuerdo?
El hombre ofrece estrechar su mano con Daniela, y ella, al acercarse, acciona accidentalmente la trampa pisando el interruptor que hace que una flecha atraviese la garganta del hombre matándolo.
-¡No! ¡Discúlpame por favor!-exclama Daniela mientras se agarra la cabeza-¡No fue mi intención!
Daniela sale corriendo hacia el bunker pasando por el árbol en que enterraron a Giuseppe y a Hernán, notando que sus tumbas habían desaparecido. Al llegar al bunker también noto que el cuerpo de Roberto desapareció y se puso a buscar el radio. Una vez que lo encontró, tomó a Alejandra y salió a la playa para usar el radio.
-Hola, ¿alguien puede oírme? Hola, hola
-Bzzzzzzz hola bzzzzzzzzzzzz ¿quién eres?-contestó una voz masculina
-Soy Daniela, estoy varada en una isla, le enviaré mis coordenadas.
Luego de enviar las coordenadas de la isla y de pasar unas horas apareció un barco de rescate que sacó a Daniela y a Alejandra de la isla de una vez por todas.
-¿Están bien? ¿Son las únicas?-pregunto un hombre
-Si… Sólo nosotras 2
La tripulación de ese barco fue a recibir a Daniela y a Alejandra. Daniela observó que la tripulación estaba compuesta por cuatro hombres y una mujer embarazada de 8 meses y medio. En ese mismo instante, los sorprendió una terrible tormenta.
FIN
|