Hablo de vos:
Donde es eterna mi mirada en busca del azar,
donde arrojo mi bengala para evitar naufragar,
donde la avidez de mi ternura cava túneles al revés,
donde es fácil la premura y absurda mi esbeltez.
Donde urgo en cada gesto una forma de entender,
donde sigo a la hipocondra para hallarme en otro ser,
donde cargo las maletas de un futuro quizás amargo,
donde escondo mis palabras y las entrego con las manos.
Donde rasgo mis canciones para volver a intentar,
con nuevos pasaportes para amistades de primera,
donde sería fácil de cumplir las condenas del infierno,
donde sé que solo un beso desvastaría mi ansiedad.
Donde, y, voy por pasos descubro una imagen copiada de mis sueños,
esa belleza que me lleva al cepo y me condena a tener ganas,
cada detalle audaz en escape es apresado por mi repaso,
donde no quiebran las traicioneras estaciones del misterio.
Ahí en ese ser urgo de sus manías la morada para las mías,
comparto en silencio sus alegrías y lloro al saber que lloró alguna vez,
poco tiempo e inmenso el destierro al que sancioné mi desdicha,
con tan solo estar cerquita cambio las teorías de mis quimeras.
Entonces dónde es, quién será, para mí la mejor de toda musa,
a veces cerca, hechada de menos si se aleja, loco por su presencia estoy,
no tiene nombre porque no interesa mas de lo que me causa en la razón,
sencillamente preciosa mía vuelvo a hablar de vos.
Becquer dijo que cuando un poeta te pinte en magníficas prosas un poema; duda, en cambio si
lo hace en prosa desaliñada y desastroza; cree.
Victor vituá.
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