MIRADAS
Hoy sucedió, desde hace mucho era previsible, tenía que ocurrir algún día , pero a tal punto les aseguro no, mientras rondaba mi cabeza buscándola, ella ya me había visto desde hace mucho rato, con coqueto suspenso permanecía quieta y dócil atenta a los ojos del confundido impertinente que al fin osaba verla, se había decidido, dejaba a un lado el temor y sobre todo la soberbia que impedía el reencuentro , ella tan serena externamente como toda dama que reclama el pañuelo que al drede echa al suelo, inmóvil permanecía, pero por dentro la braza de la impaciencia la acuciaba , los segundos eran horas, la mirada del joven no encontraba los ojos de la quieta dama, seria este acaso el destino?, la muchedumbre seria el maldito azar que impediría el reencuentro?, pues no queridos amigos, basto el empujón de dos niños para que tal llamada de atención cruzara ambas miradas, quien daría el primer paso?, eso no lo recuerdo, solo se que cada ves estaban mas cerca esas miradas, tanto habían esperado estas tristes almas ese momento, tantas lagrimas se habían perdido mencionando ambos nombres mirando la gran luna , el momento al fin había llegado, el miró sus labios, ella lo siguió y un gran beso selló el reencuentro de ambos enamorados en la eternidad , pues sí, sólo la muerte pudo haber sido el sabio organizador de todo esto, ni siquiera las tantas almas embrolladas allá en el limbo pudieron frenar que una ves mas ambas miradas se cruzaran.
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