Como cada noche
al regresar a casa …
camine a tu lado
y ya no estabas.
Encontré una papel
doblado en la almohada,
como siempre imagine …
me decías que me amabas
No tenia fecha
pero ahora la recordare siempre,
no tenia corazones dibujados
pero el mió ahí se quedo.
Eran palabras tristes
tenían una despedida,
tal vez es escrita con prisa
para no verme llegar
Una rosa sobre ella
marchita de la espera,
era como mi reflejo
yo ahora era ella.
Pedías perdón
por no dar la cara,
tal vez no querías
que tu felicidad mirara
Alguien te esperaba
al fin tu no estabas solo,
no perdías nada
y yo vacía quedaba
Cada letra entraba en mi mente
y se quedaba grabada en mi corazón,
lo mejor hubiese sido
romper aquella decepción
Mis ojos lloraban y se negaban a aceptar
que no eras ya mió,
y que dejabas mi nido
para volar mas allá
Un día antes jurabas amarme
y mi piel te entregue,
no sabia jugabas
que pensabas en otro querer.
Incrédula leía una y otra vez
tal vez me había equivocado,
tal vez no era un adiós
tal vez era un te amo…
Llore hasta perderme
no sentí el tiempo que paso …
estaba anestesiada
por una desilusión.
Cuando desperté era de madrugada
mi ventana abierta estaba,
a mi lado aquel papel
que conmigo había sido cruel.
Lo leí por vez primera
conciente de lo que decía,
todo había acabado
ya no me pertenecías.
Mi pecho respiro profundo
fui hacia la ventana,
tire la carta
ya no la necesitaba
Entendí lo que querías
eras solo un niño,
confundido y aturdido
buscando un nuevo camino.
Cerré esa ventana... hoy … abrí otra nueva,
tiene un cielo hermoso azul …
con destellos de una vida mejor …