El ocaso ya comenzaba, el cigarrillo pronto a extinguirse,
a lo lejos una chispa del encendedor iniciaba un nuevo fuego,
las olas golpeaban en las rocas y bañaban con el rocío mi rostro,
Los sonidos distantes me decian que las gaviotas se reunían,
dejando la soledad acompañando el mar,
el recuerdo plasmado en el cristalino mar,
detrás la destrucción ya no queda dolor, ni pasado.
El mar me cantaba una triste canción, y mi mente solo recordaba,
figuras de tristes ojos, recuerdos de muchos meses,
que aun atormentan mi vida, figurillas de papel,
de aquellas que me regalaste un día,
que cuando pequeño las retorcías y vivían para mi,
no siento que halla pasado el tiempo, por que aun te veo caminando a mi lado,
y se que no estas allí, pero me hablas aun y yo sigo hablándote,
ha pasado ya aun mas tiempo, y aun recuerdo sus abrazos,
su sonrisa,
aun siento sus dulces palabras, de como me cuidaba cuando sin cuidado caía,
y lloraba, con orgullo mis recuerdos se plasman,
y mi imaginación da brincos en el espacio y tiempo,
de como lo cuidaste a él para que estuviese hoy a mi lado,
no estoy alegre pues se que me he de ir y que ellos también,
y luego mi padre será un recuerdo y mi madre también,
hoy solo tengo miedo de no volver a estar,
ahora hago figurillas de papel y las retuerzo,
pero no son como las tuyas, y cuido a quienes quiero y abrazo también,
pero no los doy como recuerdo que eran,
ahora pienso, y hago figurillas, y las regalo como tu solías,
ahora ya no soy pequeño, y solo cuento días para ir a verte,
verte donde descansas para siempre,
ansío regalarte una figurilla como solías regalarme,
como en mis mas antiguos recuerdos.
Poco a poco la oscuridad ya pasa, y el agua vuelve a la normalidad,
El cigarrillo al fin se ha apagado, seco mis ojos,
Y solo dejo mis huellas detrás, se que otra noche volverá,
Que la vida es así, que te quita y es poco lo que te da,
y que solo algunos aprecian lo poco y otros lo hacemos cuando ya est tarde,
cuando el sol se esconde o cuando vemos el oscuro mar...