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Antiguo 12/10/03, 14:39:42   #1 (permalink)
Landon
Invitado
 
Predeterminado POKÉHISTORIA : La Leyenda de un Maestro

Esta es una serie de Pokémon, si, pero si creen que verán algo similar a las simples e infantiles aventuras de Ash Ketchum y compañía están equivocados.
Es una historia mucho más adulta, sucede en Kanto. El protagonista es un joven de 14 años llamado Daisuke Ajibana. Su parte oscura se revelará durante la serie... No os lo perdais. AQUI HOS PONGO LOS SIETE PRIMEROS CAPÍTULOS:


CAPÍTULO 1: LA ESTRELLA EMPIEZA A ILUMINAR


La aventura transcurre en el feliz mundo de Kanto, donde Daisuke Ajibana, que vive en Pallet Town, duerme tranquilamente. Hay algo especial que le ocurre: Mañana, hace 14 años. En esa fecha, su hermana Chikako Ajibana, empezó a entrenar los Pokémon. Ahora la chica se encuentra desaparecida, hace ya 6 meses que no tienen noticias de ella. Ahora Daisuke vive con su madre en el pacífico Pallet Town, ya que su padre murió cuando él era muy pequeño, o eso le dijo su madre. Daisuke tiene que ser obligatoriamente entrenador ya que es “tradición” de familia, y su madre estaba muy contenta. Daisuke no le interesaban en lo más mínimo los Pokémon, pero le gustaba su madre sonriente, ya que los últimos meses se había deprimido mucho con la desaparición de Chikako. De repente, se oyeron unos gritos:
- ¡Daisuke despierta! ¡Ahora! – El grito de la madre resonó por todos los rincones de la casa - ¡Despierta! ¡Vamos gandul! ¡Tienes que ir a tu último día de instituto!
- Buaaahh... – Bostezó Daisuke – Buenos días... Una cosa, ¿Por qué no me puedo quedar en casa si es el último día? Si tampoco haré nada...
- ¡Tu hermana Chikako fue al instituto al último día, también!
- ¡Ya, pero Chikako era muy empollona! – Gritó Daisuke.
- ¡Da igual! Venga, te he preparado tostadas para desayunar. ¡Si no quieres que me lo coma, levántate!
- Sí... – Daisuke se hacia el vago.
Daisuke se vistió con sueño y fue al lavabo para lavarse la cara y hacer sus necesidades diarias (Ya había sufrido varias veces restreñiniento). Fue a la cocina y comió sus tostadas.
- ¡Me voy! – Dijo Daisuke cogiendo la mochila y abriendo la puerta.
- ¡Adiós cariño!
Daisuke caminó hacia el instituto. Estaba pensando en cómo seria su viaje Pokémon, pero le venían ganas de vomitar. No paraba de ver la cara de su hermana Chikako en sus pensamientos, y pensó: “Quizá me la encuentre en el viaje”... Daisuke llegó al Instituto. Todos sus amigos siempre le repetían la misma historia: “Que suerte tienes” o “Como me gustaría estar en tu lugar” entre varios “Captura uno para mí”... Todo era igual. Las clases también eran muy aburridas, cómo siempre. Pero hoy no se durmió en clase, raro, ya que todos los días hacía siete u ocho siestecitas. Cuando Daisuke acabó las clases, pasó por un callejón y vio dos niños de unos 10 o 9 años peleando con dos Pokémon.
- ¡Rattata, Placaje!
- ¡Pidgey, esquívalo!
Daisuke sintió curiosidad y se quedó a mirar. Pensó: “Y tanto escándalo por un pájaro y una rata” pero se quedó a mirar.
- ¡Pidgey, Tornado!
- ¡No, Rattata...!
El Pokémon rata se quedó en el suelo, enseguida Daisuke pudo adivinar que estaba fuera de combate.
- ¡Muy bien Pidgey!
- Otra vez será, Rattata, lo hiciste muy bien – Dijo el niño regresando su Pokémon a la Pokéball.
“Hm... ¿Esos son los Pokémon? Deben ser muy fáciles de entrenar, si tan rápido caen...” Pensó Daisuke. En su viaje Pokémon, descubriría lo que se equivocaba. Daisuke volvió a su casa. Esa noche cenó poco y se fue a dormir temprano. Le costó un poco dormir, estaba nervioso por el inicio de su viaje pokémon. No quiso reconocerlo, pero al final le hizo gracia. Se durmió, y al día siguiente:
- ¡¡¡Daisuke, despierta!!!! ¡¡¡¡Hoy es el gran día!!!! ¡¡¡¡Vamos!!!! – La madre no cesó en gritar - ¡¡¡Despierta!!!
- Sí... – Daisuke recordó que ese era el primer día de viaje Pokémon – Bueno, mejor no...
- ¡Pues claro que sí!
Daisuke se visitó, como siempre, y desayunó.
- Daisuke, para conseguir tu primer Pokémon, tienes que ir al Laboratorio del Profesor Oak. Él te dará el primer Pokémon.
- ¿Y dónde está? ¿Te refieres al Laboratorio que está cerca del insti?
- Sí, ese. – Dijo la madre – Cuando lo tengas, ven a verme, cómo hico Chikako. Te daré una cosilla.
- Vale... Chau, me voy.
Daisuke emprendió camino al laboratorio, dejando su casa durante un rato. Estaba muy pensativo, y vio al instituto, recordó todas sus amistades, pero no le importó demasiado. Fue caminando pensando, otra vez en Chikako. Pero pesaba encima de todo, en el sueño que había tenido esa noche. Una silueta de dragón con una larga cola sobrevolaba un mar de llamas. Pero no le dio mucha importancia, pero no podía dejar de pensar en el sueño. Daisuke no se dio cuenta de que estaba delante de la puerta del laboratorio.
- Bien, vamos a entrar – Daisuke abrió la puerta.
Vio al Profesor Oak distraído con unos papeles.
- ¿Hola? – Preguntó Daisuke.
- Ah, Uhh, hola – Respondió Oak – Tu debes ser Daisuke Ajibana, vienes a por tu primer Pokémon, ¿Verdad?
- Eso mismo – Habló Daisuke – Pero acabemos rápido, ¿eh?
- No te pongas así, te diré las cosas básicas para un entrenador. Lo más básico es tener un Pokémon inicial. ¿Qué clase de Pokémon te gusta?
- Pos, no sé, alguno fuerte supongo – Dijo Daisuke rascándose la cabeza.
- Todos son muy equilibrados... – Dijo Oak - ¡Ya sé! Haremos el método clásico.
- ¿Clásico? – Preguntó Daisuke - ¿Cuál es?
Oak no respondió. Daisuke observó que Oak estaba con tres Pokéball, moviéndolas como si se tratara de una baraja de cartas.
- ¿Qué me quiere hacer? ¿Quiere que lo coja a bolla?
- Así es – Oak puso las Pokéballs encima de la mesa – Pero no a bolla, sino con el corazón.
- ¿Con el corazón?
- Claro – Empezó a explicar Oak – Verás, muchos entrenadores dudan para su primera elección. Yo lo llamo método de elegir con el corazón, ya que los entrenadores los trían a bolla, pero a lo largo de su viaje, el Pokémon siente que el entrenador es justo como él quería, y el entrenador igual. Muchos de mis veteranos entrenadores han conseguido ganar la Liga Pokémon, la Competición Añil, con campeón de su Pokémon inicial. No hay ninguno que haya fallado.
- Ajá – Dijo Daisuke.
- Y ahora, elige una de las tres Pokéball. Te puede tocar a Bulbasaur, Charmander o Squirtle.
- Bien... Ésta.
Daisuke cogió con la mano la Pokéball que estaba más a la izquierda.
- Vamos, lánzala – Comento Oak.
- ¡Pues allá va!
Daisuke lanzó la Pokéball al suelo. Los dos vieron cómo una silueta blanca iba saliendo de la Pokéball. La luz blanca se despejó y... Una criatura de más o menos el tamaño de un cachorro más o menos, con un gran cuerpo verde, unas cortas patas, unos ojos rojo sangre y un bulbo en su espalda de color verde oscuro. Daisuke quedó impresionante al ver al Pokémon.
- ¿Qué es eso?
- Bulbasaur, el Pokémon de Planta – Dijo Oak – Bueno, ahora es tuyo. Con éste Pokémon ya estás autorizado para comenzar tu viaje Pokémon.
- Bien, Bulbasaur es ahora mi Pokémon... Pos anda, chau profe.
- ¡Espera! ¿No le pondrás ningún mote?
- Hm... Bulbasaur me gusta.
- Como quieras. ¡Espera! Toma, es una Pokédex, una enciclopedia que archiva los Pokémon que ves – Le dio Oak.
- Ah, gracias.
Daisuke salió del laboratorio y observó que Oak no entraba en el laboratorio. De repente, a Daisuke le vino a la cabeza, la imagen de su padre cómo lo imaginaba y su nombre.
- Se dirá Eisuke, profe.
Y Oak sonrió.

CAPÍTULO 2: EMPIEZA EL VIAJE


Daisuke fue caminando a su casa junto a su Pokémon Eisuke. Daisuke lo llevaba fuera de la Pokéball. Los dos se iban mirando, y Daisuke le iba diciendo cosas algo tímidas. El Pokémon hacía cara amable. A Daisuke le hacía gracia. Y llegaron a casa.
- Hola cariño, ¿ya tienes el primer Pokémon? – Preguntó la madre.
- Sí, ese es Eisuke, un Bulbasaur – Contestó Daisuke.
- Toma es para ti – La madre le entregó a Daisuke su mochila, llena de cosas para el viaje – Le di lo mismo a Chikako que a ti. ¡Ahora tienes que ir a Viridian City! Está a unos dos días de aquí. ¡Duerme cómodo, toma el saco de dormir!
- Tantas cosas... – Dijo Daisuke con voz de vago.
- ¡No te quejes! Bueno, adiós, cariño, te echaré de menos.
- Chau mama... Ya pasaré unos días a verte...
Daisuke llego junto a su Pokémon a la salida del pueblo. A Daisuke le izo pena y todo irse, pensó que su madre estaría sola. Pero era ella quién la había empeñado en hacerse entrenador, por eso no la tenía que defraudar.
- ¡Vamos Eisuke!
- ¡Bulba!
Daisuke recordó que su madre le había dicho su destino: Viridian City. Para ir allí... Daisuke no tenía ni idea de cómo llegar allí. Abrió la mochila y lo primero que encontró fue un mapa.
- ¡Qué suerte!
Daisuke siguió el mapa y caminó una media hora.
- ¡Bueno! ¡Es que no saldrá ningún Pokémon!
De repente, unas hierbas algo altas se movieron. De ellas salió un Pokémon rata; Rattata.
- ¡Rattatataaaaaa! – Chilló el Pokémon.
- Bueno, ahora se supone que yo tengo que atraparlo, pero, ¿Con qué? ¡A sí! El profe me dijo que era con estas bolas, se llamaban Pokéball – Recordó Daisuke – ¡Pos que fácil! ¡Adelante Pokéball!
La bola cayó encima de la cabeza del Rattata, pero éste se liberó de la bola al instante.
- ¡Mierda! ¡Está escacharrada! – Daisuke empezó a ponerse nervioso – Eh Uhh ya sé, miraré al aparato ese, a ver si me dice alguna cosa.
PARA ATRAPAR UN POKÉMON, PRIMERO TIENES QUE DEBILITARLO USANDO TUS POKÉMON.
- ¡Vale! ¡Eisuke, tu primer combate! ¡Vamos, dale una buena paliza!
- ¡Bulba! – El Pokémon solo se puso en posición de combate, pero no atacó.
- ¡Muévete! – Dijo Daisuke. De repente, se oyó la voz robótica de la Pokédex:
CADA POKÉMON TIENE SUS PROPIOS ATAQUES, Y A MEDIDA QUE CRECE, APRENDE DE MÁS FUERTES. LOS ATAQUES DE BULBASAUR SON: PLACAJE Y GRUÑIDO.
- Pues bien... Eisuke, Placaje
- ¡Bulba!
El Pokémon Planta se lanzó con un Placaje fuerte contra la Rattata. Pero ésta no se rindió y continuó con un ataque Placaje como contraataque, pero no pareció hacerle mucho daño.
- ¡Bien Eisuke! ¡Gruñido!
Eisuke lanzó un grito espantoso que dejó paralizado al Rattata, incluso un poco a Daisuke.
- Bie... Bien... ¡Placaje!
- ¡Bulba!
Rattata sufrió el golpe, pero a pesar de eso salió huyendo.
- Mierda... Venga Eisuke, ya has hecho lo que te tocaba. Vamos a caminar un rato.
Los dos caminaron horas. Eisuke recogió algunos objetos del suelo, y en algún rato aparecía algún Rattata.
- ¿Pero solo hay ratas aquí?
Daisuke izo la pregunta mirando a Eisuke, pero de repente... Los dos contemplaron como las hierbas se movían, y de ellas salía un pokémon. Ésta vez era un pájaro, con el pico chafado y alas pequeñas. Daisuke sacó la Pokédex:
PIDGEY, EL POKÉMON GORRIÓN. ÉSTE POKÉMON ES MUY PACIFICO PERO PUEDE ATACAR FEROZMENTE SI SE TRATA DE DEFENDERSE, NO PUEDE USAR SU PICO PARA ATACAR PERO SÍ SUS ALAS.
- ¡Ajá, éste me lo quedo! ¡Rápido, Eisuke, Placaje!
Eisuke se lanzó contra el Pidgey y lo embistió varias veces, pero Pidgey contraatacó con un ataque Tornado. Pareció que a Bulbasaur le afecto bastante el ataque.
- ¡No te rindas, Eisuke! ¡Asústalo con un Gruñido y luego usa un Placaje!
El Pokémon obedeció y hizo tales cosas. Pidgey parecía débil.
- ¡Vale, Pokéball!
El Pidgey no se pudo escapar de la bola y quedo atrapado.
- ¡Viva, viva! ¡Otro en mi equipo! – Celebraba Daisuke – Pues bien, a ver, para un Pidgey, qué tal... ¡Seiji!
- ¡Bulba!
Gritó Eisuke con cara de alegría. Ahora Daisuke ya había conseguido dos Pokémon, y la noche ya había empezado.
- Mejor pasamos aquí la noche.
- ¡Bulba, saur!
- ¡Pigy!
- No sé que me decís, pero ya me está bien – Daisuke se rascaba la cabeza – Buenas noches, chicos.
Eisuke y Seiji se pusieron dentro del saco de Daisuke, y él se quedó más cómodo, ya que estaba más calentito. La noche siguiente, se despertaron por las ocho o así de la mañana, y notaron una brisa algo fría, y notó que Eisuke y Seiji estaban temblando.
- ¡Vamos, chicos, un esfuerzo! ¡Todos tenemos frío alguna vez! ¡Arriba!
Todos se fueron ha caminar con ánimos. Seiji se puso en el hombro de Daisuke, y Eisuke caminaba al lado de Daisuke, algo celoso por Seiji, pero le caía bien. Caminaron tiempo, derrotando más Pidgeys y Rattatas que se cruzaban por su camino, y ha Daisuke ya no le interesaba capturar un Rattata, ya que para él era más recomendable un Pidgey. Los minutos se acumularon, y se convirtieron en horas, y los dos iban luchando, y ganaban mucha experiencia. Pero Daisuke, por fin vio un humano.
- ¡Viva! ¡Hola, hola! – Dijo Daisuke – ¿Sabes cuando podré llegar a Viridian City?
- Pues falta una hora más o menos – Le contestó – Veo que tienes Pokémon
- Sí, Eisuke fue mi inicial, y ese Pidgey lo atrapé la noche anterior, se llama Seiji.
- Te reto a una batalla – Dijo el entrenador señalándole.
- Te advierto que estoy acostumbrado a pelearme con los abusones del insti – Le contestó Daisuke.
- No, tranquilo, quería decir una batalla Pokémon...
- ¡Ah, los entrenadores luchan entre ellos con sus Pokémon! Ahora entiendo lo que hacían esos dos niños
- Bueno, antes me presento, me llamo Keisuke.
- ¡Pues yo soy Daisuke!
- Bien Daisuke, que te parece una batalla de uno contra uno?
- ¡De acuerdo! ¡Te advierto que llevamos horas de entrenamiento!
- ¡Vale, adelante Fujimaro!
De la bola salió una figura como de mariposa. Sus amplias y relucientes alas no se paraban de agitar.
- ¡Buter! ¡Free!
- A ver que es... – Daisuke sacó la Pokédex.
BUTERFREE, EL POKÉMON MARIPOSA. BUTERFREE PUEDE DESPRENDER CUALQUIER TIPO DE AROMAS POR SUS ALAS, SEAN VENENOSOS O SANADORES. ÉSTE POKÉMON TAMBIÉN PUEDE APRENDER ATAQUES PSÍQUICOS.
- ¡Vale, yo te elijo Seiji!
- ¡Pidgey!
- ¡Fujimaro, Polvo Veneno!
- ¡Oh no veneno, Seiji huye!
Seiji consiguió esquivar el ataque venenoso, pero no pudo evitar respirar un poco de aire y tosió un poco.
- ¡Vamos Seiji, Tornado!
- ¡Fujimaro, intenta esquivarlo!
Pero Fujimaro no pudo evitar ser golpeado por un fuerte Tornado, que pareció afectarle mucho, estaba herido ya que el viento había arrastrado piedras y arena, se le podían divisar heridas leves por todo el cuerpo, pero pudo ponerse en pie.
- ¡Fujimaro, Placaje!
Seiji fue fuertemente golpeado a todo cuerpo, ya que Fujimaro lo superaba en tamaño, y Seiji pudo continuar.
- ¡Seiji Tornado!
- ¡Fujimaro, esquívalo!
Ésta vez Fujimaro pudo evadir el ataque y contraataco con un Placaje que hizo que Seiji fuera aplastado en un árbol.
- ¡Vamos Seiji, Tornado!
- Pi... Pidgey!!!!!
El Pokémon agitó las alas consumiendo toda su fuerza, realizó un remolino de unos tres metros, levantó muchas pierdas y arena, pero seguía creciendo, ya que no paraba de agitar las alas. Fujimaro fue engullido por el devastador remolino y no pudo evitar caer vencido, pero el remolino continuaba.
- ¡Seiji, para ya!
Pero el Pokémon paró de hacer el tronado, pero el remolino continuo con fuerza.
- ¡Por favor, Fujimaro, sal!
- Bute... Buter...
El Pokémon mariposa sólo podía pedir ayuda, con voz de sufrimiento.
- ¡¡¡No lo puedo aguantar más, no!!! ¡¡Vamos allá!!!
Keisuke se decidió a entrar, pero Daisuke intentó pararlo, pero Keisuke le golpeó con el codo fuertemente y Daisuke cayó al suelo, poniéndose la mano derecha en el punto donde había recibido el golpe, en una costilla.
- ¡¡Para Keisuke, es una locura!!
- ¡¡Tengo que salvar a Fujimaro!
Keisuke entró al tornado, el remolino perdía fuerza, y agarró fuertemente a Fujimaro y lo sacó. Daisuke observó que pequeños pero muchos cortes profundos estaban por todo el cuerpo de Keisuke.
- Lo siento, Daisuke, no tendría que haberte golpeado de esa manera, perdóname.
- No pasa nada, fue culpa mía lo del tornado... Bueno, me voy a Viridian. Cúrate esas heridas, o me dejas preocupado.
- ¡Adiós! – Los dos se despidieron al unísono.
Daisuke estuvo pensando mientras andaba en que algún día el se sacrificará por sus Pokémon. Y pudo divisar Viridian City...

CAPÍTULO 3: LLEGADA A VIRIDIAN CITY, LA TRAGEDIA DEL CAFÉMAN


Daisuke, puso pie por fin a la Viridan City...
- ¡Bien! ¡Primero me haré un buen baño, luego comeré unas hamburguesas en algún parque, y lue...
Daisuke vio que era una aldea algo pequeña, pero más grande que el Pallet Town. Vio como en la puerta de una casa había mucha, mucha pero que mucha gente. Hasta la tele, periodistas... Pero pudo divisar algo especial: La agente Mara, es decir, la policía.
- ¿Qué pasa ahí? Vamos, Eisuke.
Los dos fueron a ese alboroto y pasaron por el medio de la gente, diciendo siempre le mismo: Perdonen, gracias, por favor... Hasta que llegó donde estaba la policía. Y se quedó congelado, junto con su dos Pokémon: Había un cadáver de un señor calvo.
- Pero... Pero que ha pasado...? – Preguntó Daisuke, congelado.
- Han asesinado al Caféman, el hombre del café – Dijo la agente Mara.
- ¿Y los asesinos?
- Han huido, sólo tenemos un testimonio, su hija Masae ha sido agredida por uno de los asesinos. Le han golpeado la cabeza con un bastón, pero solo ha quedado inconsciente unos minutos. Solo recuerda que los asesinos eran un chico y una chica joven, con una ropa blanca y negra. Parece que han asesinado al Pokéman con un cuchillo.
- Y que hago yo sin padre... – Masae no paraba de llorar.
Ha Daisuke se le cayó una lágrima y todo. Toda esa tragedia nada más llegar... Le destruyó las ganas de hacer todo lo que quería hacer. Vaya sorpresa... Las descripciones que siempre había oído de Viridian City eran: “La aldea más tranquila”... Daisuke se secó la lágrima con la manga de su camisa y consoló un poco a Masae. Luego, su fue, sin sacarse de la cabeza que había de atrapar a los asesinos, pero seguro que ya habían huido de la ciudad, y peor aún si tenían un Pokémon volador... Era todo muy fuerte. Pero enseguida se acordó del estado de sus Pokémon, y buscó un hospital, y encontró le Pokécenter. Se quedó a comer al Pokécenter, bueno, el Centro Pokémon, y también descansó un rato. Eisuke comía mucho pienso, su madre le había puesto cuatro paquetes de pienso pokémon. Los dos Pokémon durmieron un rato. Al final, Daisuke encontró un papel en su mochila: “Cuando llegues a Viridian City, acuérdate de comprar provisiones.
- ¡Caramba! ¡Hay dinero y todo! – Daisuke sacó un billete.
Enseguida fueron a comprar lo que ponía en la lista, aparte de comida y pociones. Pero se quedó atónito al ver que la mochila estaba casi llena de cosas inútiles: Linternas, despertadores, yo-yos, comida para tortugas, cereales, cacahuetes... ¡Vaya cosas! Bueno, los cacahuetes no están tan mal. Recorrieron toda la Viridian City: Vieron muchos parques, las casas eran pequeñas pero muy lindas, y aquello parecía la villa de la paz, como le dijeron todos, pero con el asesino... Daisuke no podía dejar de pensar en ello.
- Bueno, creo que tenemos que ir a dormir al Pokécenter, hemos reservado habitación.
Los tres durmieron tranquilamente en una blanda cama blanca, con una gran almohada y una manta muy gruesa que les mantenía muy calentitos, y además lo aceptaron a un precio muy asequible. Daisuke planeó levantarse temprano, por ahí a las siete y media, para salir de Viridian City, pero no fue así: Se despertaron a las diez, aún se habían de hacer un poquito la maleta... Lo hicieron todo tan rápido como pudieron y se fueron corriendo. Pero Daisuke no se dio cuenta de que se había descuidado su mapa. Y es lo peor, Viridian City tiene dos salidas diferentes. Daisuke corrió hasta un camino con bastante vegetación (Como los otros) y observó un grandísimo edificio cerca del lugar, parecía tener unos tres pisos y habían muchos focos iluminando algo. Daisuke corrió, pero algo se cruzó por su camino: Un Pokémon. Era de un color morado, con pinchos que le salían a su espalda, con grandes orejas y un cuerno. Le salía una larga diente entre su boca. Daisuke sacó la Pokédex: NIDORAN, EL POKÉMON CUERNO, ÉSTE POKÉMON TIENE UNA APARIENCIA DIFERENTE SI ES MACHO O ES HEMBRA, EN ÉSTE CASO ES MACHO, EL MÁS VENENOSO.
- ¡Bien, un raro para mi colección! ¡Adelante, Eisuke!
- ¡Bulba!
- ¡Ataque Placaje!
Eisuke pudo aplacar a Nidoran como él podía, ya que Nidoran podía contraatacar con su cuerno venenoso, y prefería jugar a la defensa que no al ataque. Al final, Bulbasaur consiguió darle por el lado de su cuerpo que no tenía pinchos venenosos, y le hizo un gran daño, pero el Nidoran consiguió levantarse y contraatacar con un Picotazo Venenoso, y acertó en la diana, y además consiguió envenenar a Eisuke.
- ¡Maldito idiota! ¡Vamos Pokéball!
Daisuke lanzó una Pokéball, pero Nidoran consiguió liberarse.
- ¡Mierda! ¡Venga, Eisuke, no te rindas!
Eisuke tosía mucho y cada vez se le veía peor. Y llegó un momento en que casi no se podía mover del daño. Entonces, Eisuke cayó, pero aún estaba enfermo y cuando tosía, a veces le salía un poco de sangre manchada. Al instante, se oyó la voz robótica de la Pokédex:
ATENCIÓN, BULBASAUR HA APRENDIDO POR NIVEL LÁTIGO CEPA. UN FUERTE ATAQUE CON LIANAS QUE DEJA AL RIVAL ATADO O A VECES MAL HERIDO.
- ¡Vamos Eisuke! ¡Tu puedes!
- Bulb...
Eisuke consiguió levantarse, y en seguido, su entrenador le ordenó usar el Látigo Cepa. Nidoran cayó con grandes heridas.
- ¡Vale, Pokéball!
Daisuke le lanzó al Pokémon la bola y quedó atrapado.
- ¡Viva! Ehh... Para un Pokémon con cuerno, creo que le deberíamos llamar Juichi.
Todos estaban muy contentos, pero Daisuke regresó al Centro Pokémon, y le advirtieron que no fuera por aquel camino, ya que había Pokémons fuertes y al final de ese camino había la Liga Pokémon. También recuperó el mapa, comieron algo (Ya que no habían desayunado) y fueron por el camino correcto, hasta el Bosque Verde. En camino para llegar (Muy largo) al bosque, Daisuke iba peleando con Pokémons salvajes, que los vencían con algo de facilidad, también ganó contra muchos entrenadores que le retaban por el camino, y añadió a su colección muchos Pokémon: Un Nidoran hembra que la llamó Kumi, un Spearow que le llamó Terao, un Rattata que lo llamó Tetsuhiko y un escaso Sandrhew que lo llamó Kenichi. Los tres primeros se los guardó con el Prof. Oak para que los cuidase, pero Kenichi se quedó en el equipo, por lo cuál Daisuke había conseguido ya siete Pokémon. Caminaron y caminaron, y acumulando mucha experiencia, se hicieron más fuertes todos sus Pokémon, pero tubo que entrenar más a Juichi y Kenichi, para que pudieran igualar a Eisuke y Seiji. Se hizo de noche, los Pokémon ya se ponían a dormir, pero Daisuke se quedó despierto un rato, pero con el frío, decidió irse a dormir. Tubo un sueño, pero del pasado. Recordaba sus momentos felices con su madre. Mañana se consiguieron despertar a las nueve (Un récord), pero aún así salían tarde. Caminaron rápido, y así iban, hasta que se le paró una entrenadora muy enfadada. Tenía su edad, era muy guapa para Daisuke y enseguida preguntó Daisuke:
- ¿Qué te pasa? ¿Cómo te llamas?
- Ah, hola, ¿Nos conocemos?
- Ahh no, no, es que me preguntaba que te pasaba, no me gusta la gente con esa cara, te has enfadado con alguien? Ah, perdona, me llamo Daisuke Ajibana y vengo de Pallet Town.
- Hola, encantada, yo soy Akemi Miyano y vivo en la casa que hay cerca de aquí.
- ¿Vives cerca de Viridian City y del Bosque Verde?
- Sí, nos va bien. Pero lo único malo aquí es una madre estúpido y ...
- ¡No lo digas! ¡Todas las madres quieren a sus hijos!
- Sí, a hijos sí, pero a hijas no.
- ¿Ha pasado algo...?
- Sí, el mamón de mi hermano es un idiota y le ha dicho a mi madre que yo le tiré una escupida al flan de mi padre. ¡Y ahora se ha enfadado!
- J... Ju... ¡¡¡¡JAJAJAJAJAJAJAJA!!!! ¡¡¡¡JAJAJAJAJAJA!!!!! Jajaja, perdona, pero es que este tipo de discusión no se encuentra cada día... Jajaja... – Ha Daisuke le caían lágrimas de risa.
- ¿Qué quieres decir? – Preguntó Akemi.
- Bueno, las peleas que tuve con mi madre, también eran tonterías como esa...
- ¿Tonterías?
- Ya te lo explicaré... Vamos a tu casa y haces las paces, venga. – Daisuke la acompañó.
¿Qué tendrá Daisuke que se comporta de esa manera?


CAPÍTULO 4: LLEGADA AL VIRIDIAN FOREST, NUEVOS COMPAÑEROS DE VIAJE


Daisuke acompañó a Akemi a si casa para que la madre de Akemi y ella hicieran las paces por una “discusión”. Llegaron caminando, y Daisuke observó que Akemi llevaba Pokéballs en su cinturón, era entrenadora. Pero no quiso preguntarle nada sobre Pokémon, sino que estuvieron hablando como amigos y se conocieron muy bien, se caían fenomenal. Cuando llegaron a su casa, Akemi fue a su madre:
- Mamá, perdona por haber gritado, pero yo no escupí en el flan de papá – Se disculpó Akemi.
- Perdóname a mí, hija, no debí culparte.
Tras estar rato charlando, Daisuke sintió como ya se habían olvidado de él, y pensó “Bueno, si se van a quedar todo el día hablando, mejor me voy” y se largó. Ya casi volvía a ser mediodía, y las barrigas de Daisuke, Eisuke y Seiji (Éste último estaba siempre al hombro de Daisuke) cantaban. Daisuke sacó pienso pokémon y unos fideos instantáneos. Comieron al lado de un río, un poco lejos de la casa, y Daisuke y los otros se pusieron ha hacer una siesta. Daisuke sintió como le tocaban el hombro, y se despertó pensando que era un ladrón, pero no fue así:
- Si te duermes aquí al medio, te podrían robar fácilmente – Una voz de chica habló.
Daisuke abrió los ojos. Vio ha Akemi. Bajó la cara y miró al suelo.
- No pongas esa cara – Continuó Akemi - ¿Te has enfadado?
- ¿Qué querrías que hiciera? ¡Ni me han dicho hola!
- Bueno, ya sabes, los padres. ¿Sabes? Soy entrenadora Pokémon, y mi sueño es ser Maestra Pokémon.
- ¿Maestra Pokémon? Ah, sí, cuando tienes todos los Pokémon, ya sé...
- Y cuando tienes todas las medallas y te has convertido campeón de la Liga Pokémon.
- ¿¿Qué?? ¿¿Medallas?? ¿¿Liga??
- ¿Has salido de viaje Pokémon y no sabes tu misión? Verás, en Kanto hay ocho Gym Leaders, que usan Pokémon de diferentes tipos. Tu misión es ganarlos en una batalla Pokémon. Si ganas, te darán la medalla de Gimnasio. Si pierdes, nada, puedes volver a intentarlo las veces que quieras. La Liga Pokémon es una gran competición anual donde los entrenadores que han reunido las ocho medallas luchan para ganar el gran título de Campeón.
- Ahh... Así que tenemos que vencer a los Gym Leaders... ¿Y dime, cuando atrape todos los Pokémon?
- Pues hay que ser Campeón, y serás un Maestro Pokémon.
- ¡Pues venga! Uhh, ¿Y dónde está el primer Gym Leader?
- Está en Pewter City, después del Viridian Forest.
- Pues entonces, adiós, me voy al Viridian Forest – Se despidió Daisuke - ¡Nos vemos!
- Alto – Akemi saltó – Quiero venir contigo en tu viaje, ya que yo soy entrenadora.
Daisuke se quedó más enrojecido que la sangre al oír esas palabras... Dormir juntos, hablar juntos, comer juntos, luchar juntos... ¡Qué buena vida!
- ¡Vale! ¡Vale! ¡Vale! – Daisuke saltó de alegría.
- Veo que te hace ilusión – Akemi se reía con la mano en la boca.
- Pos sí, mucha, jejeje – Daisuke también rió, pero con carcajadas.
Caminaron un tiempo, Daisuke vio batallas Pokémon de Akemi, y no era nada mala, aunque sólo poseyera un Eevee, era más fuerte que Eisuke (El Eevee se llamaba Sanako). Utilizaba ataques como el Placaje y el Látigo, y era muy veloz. Al final, vieron un cartel en unos árboles: “Acaban de entrar en Viridian Forest”
- ¡Venga! ¡En marcha! – Daisuke se puso a caminar, pero Akemi lo detenió - ¿Qué pasa?
- Lee lo de abajo – Akemi puso una mirada seria.
- Atención con los Beedrills – Leyó Daisuke – ¿Qué son Beedrills?
- Son unos Pokémon con mucha fuerza, del tipo Bicho, que siempre van en grandes manadas en los bosques. Miden un metro y quince más o menos y tienen tres aguijones: Uno en el abdomen, y los otros dos en los brazos. Son bastante venenosos y su picadura puede ser mortal. Pero ellos no te atacarán si no es que tienen un mal día.
- Ajá... Pero... Como... ¿Como puedes saber tanto? – Daisuke aún estaba alucinando.
- Porque si soy de aquí al lado mismo, sabré cosas sobre los Pokémon que me envuelvan, ¿no?
- Sí...
Daisuke y Akemi caminaron un rato, sólo sentían los no muy comunes cantos de los Pidgey. Todo eso era muy silencioso, los árboles no se movían, pero parecían tener algo colgado de ellos. Llevaban caminando casi dos horas y no habían encontrado rastro humano. Al final, unas hierbas se movieron:
- ¡Pika, Pika!
- ¡Un Pokémon! – Gritaron al unísono.
Akemi se apresuró a enviar al campo de batalla a Sanako, que ella estaba sentada en el hombro de Akemi (Igual que Seiji en el hombro de Daisuke) y le ordenó bastantes Placajes, y ella obedeció, pero el Pikachu contraatacaba con Impactruenos, que le hacían bastante efecto sobre Sanako, pero ella continuaba, y le hizo un Placaje que pareció ser un golpe crítico, Pikachu fue empotrado en un árbol y se clavó unas astillas. Akemi se apresuró en lanzar la Pokéball. El Pokémon quedo atrapado sin esfuerzo.
- ¡Qué bien! ¡Tengo el Pokémon más raro del Viridian City!
Al oír eso, Daisuke se quedó fatal, ya que quería impresionar a Akemi para atrapar al Pokémon más raro, y todo eso, por nada...
- A ver qué dice la Pokédex... – Daisuke sacó la Pokédex.
PIKACHU, EL POKÉMON RATÓN ELÉCTRICO, SI UN GRAN NÚMERO DE ELLOS SE JUNTASE, PODRÍA PROVOCAR GIGANTESCAS TORMENTAS DE RAYOS.
De repente, se oyeron Pokémons delante del camino.
- ¿Y eso qué es? – Daisuke aprovechó que no había guardado la Pokédex para usarla.
METAPOD, EL POKÉMON CAPULLO, ÉSTE ES LA FORMA EVOLUCIONADA DEL CATERPIE, ES UN CAPARAZÓN MUY DURO, PERO AÚN SE PUEDE FORTALECER MÁS. EVOLUCIONA A BUTERFREE.
No pudieron oír toda la explicación, observaron que los Metapod empezaban a brillar. Grandes alas se desprendieron de sus siluetas blancas, y una cabezita. Cuando la luz desapareció, los Pokémon eran muy diferentes.
- ¿¡Qué ha pasado?! ¡¡Han cambiado!! – Daisuke parecía que se volvería loco.
- Claro, muchos de los Pokémon lo hacen, se llama Evolución.
- ¿Evolución?
- Pues claro que sí, los Pokémon, a medida que crecen, evolucionan, y se hacen más fuertes. Hay otros, como Sanako, que sólo evoluciona con piedras evolutivas.
- Ajá... ¿Y hay que no evolucionan?
- Sí, claro. Por ejemplo, Seiji ya debe estar cerca de la Evolución – Akemi lo dijo señalando al Pokémon, que estaba sentado en el hombro de Daisuke.
- ¿De verdad? – Daisuke se rascó la cabeza, como de costumbre.
- Bueno, vamos a ver que pone en la Pokédex – Fue Akemi quién analizó a los Buterfree.
- Yo ya lo analicé, lo vi de un entrenador – Daisuke le interrumpió.
- Bueno, vamos a caminar – Se animó Akemi.
- Sí, a ver si Seiji evoluciona ya, que me estoy cansando de esperar – Daisuke ponía voz de vago.
- ¡Pero que impaciente! Te lo habría tenido que callar.
Caminaron y caminaron, y la noche llegó. La luna era llena, y los Buterfree volaban por el cielo. Decidieron acampar donde estaban. Comieron platos preparados y se fueron a dormir. Akemi se durmió enseguida, pero Daisuke seguía con sus pensamientos. “Vaya día... Capturo un Pokémon que envenena a otro, luego capturo otro que no es nada común aquí, después conozco a una chica guapísima que se lleva fenomenal conmigo, entramos en un bosque donde si nos pica un Pokémon nos puede matar, luego Akemi captura el Pokémon más raro del bosque, después vemos como unos capullos (de buena manera) evolucionan en unas mariposas, y descubro que uno de mis Pokémon está a punto de sufrir una metamorfosis...” Ha Daisuke se le interrumpieron los pensamientos cuando vio que Akemi se le acercaba dormida, moviéndose rápido, y quedó encima de Daisuke.
- Qu... Qué haces!
Pero Akemi dormía, y al instante se volvió a su sitio correcto. Ha Daisuke casi le coge un infarto. La mañana siguiente, se levantaron un poco tarde, como de costumbre, y se pusieron en marcha. Se oyó un grito de niño.
- ¡¡Ayuda, socorro!! ¡¡Me hace mucho daño!! ¡¡Socorro!!
- ¡Es un niño! – Akemi se puso a correr, y Daisuke la siguió junto a Eisuke.
Cuando llegaron:
- ¿Estás bien, chico? ¿Qué ha pasado? – Los dos preguntaron al unísono.
- Un... Un Weedle... Un Weedle me picó...
- Oh, no te habrá envenenado? – Akemi se temía lo peor.
- Me duele toda la pierna... Cada vez más... – El chico se resistía del dolor.
- Toma, es un Antídoto que me regaló un señor antes de entrar en el bosque – Daisuke sacó el spray y se lo puso en la herida - ¿Mejor?
- Sí, muchas gracias, te debo la vida – Éste los saludó a los dos – Me llamo Shinji Ebisawa, hace poco comencé un viaje para encontrar a mi familia.
- ¿Tu familia? – Akemi y Daisuke volvieron ha hablar al unísono.
- Sí, mis padres, todo... Todo lo que recuerdo es de hace poco, sólo que me llamo Shinji y que tengo a éste Pokémon que se llama Akinari.
Shinji dejó ir a un Pokémon, y salió uno bien peculiar: Tenía una cola con una llama al final, era de color naranja y de cara de dinosaurio.
- ¡¡Un Charmander!! – Akemi se sorprendió – Éste es el Pokémon inicial que cuesta más de dominar, no entiendo como un chico tan joven como tu lo tenga...
- Bueno, yo tengo trece años, ¿y vosotros? – Dijo Shinji.
- Bueno, primero me presento, soy Daisuke Ajibana y ella es Akemi Miyano, nos conocimos hace muy poco. Yo tengo catorce años y ella...
- ¡Quince! - Daisuke se quedó perplejo al sentirlo. ¡Pero se imaginó que tenía trece! Bueno, eso daba igual - ¿Por qué no vienes con nosotros, Shinji?
- Uhh está bien, venga, así me protegéis.
Y todos los compañeros se pusieron a caminar, enérgicos, pensando en qué aventuras les esperaban. Desde luego, Daisuke solo podía pensar en cómo serían sus Pokémon transformados...


CAPÍTULO 5: ¡¡HUYAMOS!! ¡¡EL FEROZ ATAQUE DE LOS BEEDRILL!! EVOLUCIÓN AL FINAL DEL BOSQUE


Ya hacía casi un día de que Shinji se había juntado con Daisuke y Akemi. Se habían encontrado Pokémons como Caterpie, que lo consiguió capturar Shinji, y también consiguió capturar un Mankey. Akemi llevaba a Sanako en el hombro como de costumbre. Y la noche llegó otra vez, y se fueron a dormir después de una escasa cena. Ya era de día, llevaban allí tres días metidos sin poder salir. Todos buscaban maneras de salir, miraban el mapa... Hasta que estaban muy cansados.
- ¡Mierda, puta mierda de bosque! – Daisuke no paraba de gritar, jadeando - ¡Es que nunca vamos a salir de ésta mierda de prisión!
- Venga, cállate, no estás volviendo loco... Jejeje – Dijo riendo Shinji.
- ¡Serás enano de mier...
- Shhh, callaos – Akemi pudo fabricar silencio – Me temo lo peor.
- ¿Qué pasa? – Dijeron Daisuke y Shinji al unísono.
- Se acercan los Beedrills, parecen muy enfadados – Cuando Akemi dijo esas frases, lo entrenadores tragaron saliva – Será mejor que escapemos de inmediato.
Todos se pusieron a correr. A veces sentían un poco de cerca el zumbido de los Beedrills, y otras veces ni sentían sus presencias. Corrieron hasta que llegaron a un gran árbol que les hacia sombra y se sentaron, cansados y jadeando.
- Tomad agua – Shinji les ofreció dos botellas de agua.
- Qué fresca, gracias.
Todos empezaron a temerse lo peor. Era otra vez el zumbido de los Beedrills. Shinji pudo divisar una nube amarilla entre los árboles.
- ¡Son los Beedrill! ¡Corred!
Todos empezaron a huir de nuevo. Primero saltaron un flaco y débil río, y luego pasaron unos arbustos. La situación estaba mejorando. Vieron a unos diez metros de ellos, como la manada de Beedrills pasaba de largo, con sus ojos rojos y fríos. Cuando los vieron, les entró un escalofrío. Caminaron en silencio, y de repente, Akemi, que iba delante de todos, se paró en seco.
- ¿Qué pasa Akemi? ¿Por qué te paras? – Preguntaron Daisuke y Shinji.
- Mi... Miren arriba... – Akemi señalaba arriba del árbol con el dedo índice, temblando.
- ¿Qué es eso? – Daisuke apuntó con la Pokédex.
KAKUNA, EL POKÉMON CAPULLO. ES LA FORMA EVOLUCIONADA DEL WEEDLE, Y A PESAR DE SUS SINIESTROS OJOS, ES TOTALMENTE DEFENSIVO. EVOLUCIONA A BEEDRILL.
Tras oír la última frase, se quedaron todos congelados. Y se helaron del todo lo que vieron después: Los cuerpos de los infinitos Kakuna en diversos árboles empezaban a brillar. Cuando la luz blanca se apagó, vieron grandes Beedrill encima suyo.
- ¡¡Corred!!
Todos empezaron a correr con todas, todas sus fuerzas. Vieron como los Beedrill los perseguían muy rápidamente, enfadados.
- Qu... ¿Qué hacemos contra toda esa colmada? – Dijo Shinji, casi llorando - ¡Deben haber como cien!
- ¡Cállate llorón! ¡Afronta tus problemas! – Gritó Daisuke.
- ¡Mira quién habla! ¡A tu casi te caen las lágrimas!
- ¡Claro! ¡Porque voy a toda velocidad!
- ¡Yo también!
- ¡Mentira!
- ¡Idiota!
- ¿¡Me llamas idiota!? – Daisuke puso cara de ogro.
- ¿¡Creéis que es momento de discutir!? – Akemi les regañaba.
Todos corrían, jadeando, muy cansados. Hasta parecía que Eisuke y sus Pokémon corrían más rápido. Vieron una roca grande y se escondieron detrás de ella.
- Parece que están patrullando... – Advirtió Akemi.
- Oh, no... Mirad... – Daisuke estaba lleno de miedo.
Vieron cantidades de Kakuna que evolucionaban en Beedrill.
- ¡¡A correr!!
- ¡¡Creo que están en época de evolución!! – Advirtió Shinji.
- ¡¡Y a mi que me importa!! – Daisuke estaba muy cansado.
Cuando encontraban un buen refugio, había Kakuna, y muchos de ellos evolucionaban. El número iba aumentando, pero también disminuía, ya que Seiji iba lanzando poderosos Tornados y los iba dejando K.O. con relativa facilidad, ya que los voladores ganan a los bicho. Pero aún así, los Beedrill no cesaban. Al final, Daisuke se paró en seco:
- ¡Ya estoy harto! ¡Me da igual que me muera en el intento! ¡Pero yo no quiero huir más! ¡Eisuke, Seiji, Juichi, Kenichi!
Eisuke se puso en postura de combate, y Seiji saltó del hombro de Daisuke. De dos Pokéball salieron un Nidoran y un Sandrew. Daisuke pensó: “Mierda, ojalá pudiera tener aquí ahora al Spearow, a la Nidoran hembra y al Rattata que atrapé”.
- ¡Daisuke! ¡No estás solo! ¡Sanako, Jakuchu!
Akemi lanzó su Pokéball con su Pikachu, Jakuchu (Se parecen) y su Eevee, Sanako, saltó de su hombro.
- ¡Gracias Akemi!
- ¡Lo siento, pero os guste o no yo también! ¡Adelante Akinari, Heizo (Mankey), Hoshi (Caterpie), adelante!
Shinji lanzó dos Pokéballs de las que salieron un Mankey y un Caterpie, y su Charmander se puso con sus amigos, ya que siempre andaba fuera de la Pokéball. Ahora habían montado un pequeño ejército: Un Bulbasaur, un Pidgey, un Nidoran, un Sandrew, un Eevee, un Pikachu, un Charmander, un Mankey y un Caterpie. Los nueve Pokémon miraban con miradas de batalla a sus más de cincuenta enemigos, pero tenían alguna posibilidad, ya que habían luchado contra muchos entrenadores y Pokémon del Viridian Forest. Y ahora les tocaba pelear: Seiji hacia grandes Tornados, mientras que Akinari tiraba sus Ascuas a los Beedrill, que quedaban chamuscados. Eisuke los ligaba de cinco en cinco con su Látigo Cepa y los arrojaba al suelo una y otra vez, Heizo utilizaba sus Patadas Bajas para arrojarlos a un árbol, Hoshi quedó debilitado primero, ya que le habían envenenado. Nidoran hacía lo que podía con su cuerno, y Sandrew les arañaba y les lanzaba arena. Sanako los esquivaba ágilmente y luego los golpeaba por detrás. Muchas Pokéball eran arrojadas. Jakuchu los dejaba K.O. con sus Impactruenos y sus Ataques Rápidos. Ahora quedaban en pie diez Beedrill, y sus Pokémon en pie eran: Eisuke, Seiji, Akinari y Jakuchu. Empezaron la batalla final. Cuando acabaron, quedaron en pie Eisuke, pero éste cayó debilitado por el veneno. Seiji era el único que quedaba. De repente, salieron diez Beedrill más.
- ¡Oh no mierda! ¡Seiji!
- ¡Pidg!
- Seiji luchará con todas sus fuerzas – Dijo Akemi.
Seiji se lanzó contra ellos con un tremendo ataque Tornado, y siete de ellos lo consiguieron esquivar. Seiji lanzaba muchos Tornados y no parecía que podría resistir mucho más tiempo. Al final, dos Beedrill le atacaron por detrás y Seiji cayó al suelo, envenenado. Pero se puso en pie con gigantesca dificultad, pero no tardó en ser golpeado.
- ¡Mierda! ¡Seiji, la van a matar! ¡Yo te salvo!
- ¡No lo hagas, Daisuke, inconsciente!
Pero Daisuke solo estaba pendiente de la vida de Seiji en ese momento, y se lanzó a él, lo abrazó y le ocupó todo el pecho, Seiji era un poco más grande que los otros Pidgeys normales y corrientes. Los Beedrill se lanzaron hacia Daisuke, que antes de que sus amigos indefensos pudieran ayudarle, los Beedrill le clavaron su aguijón. Lo apretaron tanto que al Beedrill se le quedó su aguijón del brazo izquierdo en la espalda de Daisuke. A éste se le caía la sangre ferozmente. Tenía toda la espalda manchada de sangre y líquido venenoso. Habló con todas sus fuerzas:
- Se... Seiji...
Akemi no pudo evitar ponerse a llorar. Los dos últimos Beedrill que quedaban se abalanzaron contra Daisuke, cuando, de repente, Daisuke observó, débilmente, como el cuerpo de su Pidgey brillaba. Estaba creciendo mucho. Se plumaje se volvió más fino y su altura y su anchura se hicieron más grandes. Sintió como el Pokémon gritaba:
- ¡¡¡PIDGEOTTOOOOOOOOOOOOOO !!!
Ni Daisuke ni sus compañeros de viaje lo creían. Habían visto en directo una Evolución muy dramática.
- Seiji... Has... Has evolucionado...
- ¡Pidgeotto!
El Pokémon izo un grito orgulloso y se abalanzó sobre los Beedrill, que realizó un Tornado, pero ésta vez casi parecía un huracán. Lanzó a los Beedrill a un árbol y les comenzó a picotear, ahora que tenia el pico un poco más grande, y les desgarró la piel, provocándoles grandes y profundas heridas. El Pidgeotto entró en el bosque, y cogió unas hierbas, que las dejó ir sobre la sangrante espalda de Daisuke. Él pudo sentir como el dolor se aliviaba. Despertó:
- Uhh donde estoy?
- ¡¡¡Está vivo!!!
- ¡Estoy bien! ¿¡Y Eisuke!? ¡¿Y Seiji?! ¿¡Y todos los demás!?
- Están bien... Y mira a Seiji, él fue quién te salvó.
Daisuke miró asombrado a Seiji.
- ¡Ya has evolucionado!
- Sí, y mira tanto correr, donde hemos llegado – Shinji señaló un cartel a unos cincuenta metros de ellos: “Bienvenidos a Pewter City”
- ¡Ya hemos llegado!
Ahora Daisuke ya tiene un Pokémon evolucionado, y ya están en la Pewter City. ¿Qué tipo de batalla de gimnasio les esperará allí?


CAPÍTULO 6: EL PRIMER GIMNASIO, GRAN BATALLA DE ROCA


Los entrenadores habían conseguido llegar a la Pewter City, sabían que les esperaba su primera batalla de gimnasio, y al entrar en la ciudad:
- Muy bien, Daisuke – Akemi le agarró por el brazo – Creo que tendremos que ir al Centro Pokémon.
Al salir del Centro con los Pokémon curados, y haber descansado y comido un rato, Akemi le volvió a coger el brazo y le dijo:
- Bien, y ahora al hospital, ¡rápido!
- ¿Por qué? Ya os dije que estoy bien...
- ¡Aún te puede circular veneno por la sangre! ¡Te inyectaron mucho!
- Vale...
En el hospital, a Daisuke le quitaron un poco de sangre, para hacerle una comprobación, y vieron enseguida que ya estaba totalmente curado.
- ¡Vuelvan si se ponen enfermos! – La enfermera se despidió.
- Pos vale, yo voy al gimnasio y nadie me lo va a impedir. ¡Vamos!
- ¿Daisuke, ya sabes lo que debes hacer? – Akemi le advirtió.
- ¡Claro! Mi Pokémon Planta puede con los Roca, además me enseñaste multitud de cosas más...
- ¡Bien suerte! Shinji y yo nos vamos ha hacer turismo y a ir de compras.
- ¡Nos vemos! – Dijeron todos al unísono.
Daisuke estuvo caminando y buscando el Gimnasio. Mucha gente le indico el sitio, pero él, a la que pasaba una calle, ya lo había olvidado. Pero al final consiguió llegar, y entro un tanto nervioso.
- ¿Hola...? ¿Hay alguien? – Daisuke intentaba gritar, pero la voz no le salía.
- Sí, quien es – Una voz de chico joven
- ¡Soy Daisuke Ajibana, de Pallet Town, vengo a retar al Gym Leader! – Ahora Daisuke se puso firme.
- ¡Ah bienvenido! – La voz seria del joven se transformó en una voz simpática y alegre – Soy Brock, Gym Leader de Pewter City, domino los Pokémon Roca y no les pongo nada fácil a los principiantes.
- ¡Ja! ¡Al igual! ¡Mira el Pokémon que tengo al lado mío!
- ¡Bulba!
- Ya he aplastado más de treinta Bulbasaur en los dos últimos meses, no te será nada fácil, empecemos con el calentamiento. ¡Denbe!
- ¡Eisuke, adelante!
De la Pokéball de Brock salió un Geodude, y Daisuke envió a Eisuke.
- Será un combate de dos contra dos, ¿te parece bien?
- ¡Claro!
- Lucharán Líder Brock y retador Daisuke Ajibana de Pallet Town. Será una batalla de dos contra dos. – Anunciaba el arbitro - ¡Que empiece el combate!
- ¡Bien Denbe! ¡Has de hacer un buen trabajo! ¡Lanzarrocas!
- ¡Eisuke, esquívalo! ¡Ahora Látigo Cepa!
Eisuke esquivó el ataque sin ningún tipo de dificultad, y le golpeó con el Látigo Cepa, que le hizo mucho daño a Denbe. Luego, Denbe intentó ataques como Puñetazo o Placajes, pero Eisuke siempre los esquivaba y contraatacaba con Látigo Cepa. Al final, Denbe quedó sin fuerzas, inconsciente en el suelo, sin poder levantarse.
- Ganador del primer combate Eisuke – Anunció el arbitro.
- Ahora no vas a tener tanta racha – Dijo Brock mientras devolvía a Denbe en la Pokéball - ¡Adelante mi fiel Bunzo!
De la Pokéball salió una silueta gigantesca. Cuando la luz se aclaró, pudieron ver como una gigantesca serpiente de roca de unos diez metros de altura (Con la cola arrastrada en el suelo) miraba con sus ojos llenos de furia al pequeño pokémon de Daisuke. Daisuke casi se muere del susto.
- ¡Que es esa cosa!
- Es mi Onix, el feroz Pokémon Roca!!!!
- ¡Ja! ¡Otro Roca! ¡Eisuke, Látigo Cepa!
- Bunzo, Venganza!
La bestia gigantesca saltó sobre Eisuke y éste consiguió esquivar el gran golpe que lo habría debilitado, pero se hizo mucho daño cuando cayo encima de una roca que había sido desprendida por el golpe. Eisuke aprovechó la situación para atacar con los múltiples ataques Látigo Cepa de Eisuke. Con el tiempo, el Onix estaba cada vez más y más cerca de la debilitación... Por otra parte, parecía que Brock empezaba a preocuparse, pero pareció que se le acudía alguna idea.
- ¡Basta de juegos Bunzo! ¡Bofetón Lodo!
El Onix lanzó un increíble cañón de barro que lanzó lejos a Eisuke, quien quedo muy mal herido, pero se levantó dispuesto a luchar.
- ¡Vamos Eisuke! ¡No te rindas! ¡Látigo Cepa!
- ¡Bunzo Bofetón Lodo!
- ¡Esquívalo, Eisuke!
Eisuke consiguió esquivar el feroz ataque. Mientras, Akemi y Shinji:
- Oye, Shinji – Le preguntó Akemi - ¿Por qué dices que no recuerdas nada? ¿Es eso verdad?
- ¡Claro! Yo solo emprendí un viaje para encontrar a mi familia y descubrir el misterio de cómo llegó a mis manos Akinari.
- Es verdad, perdona... ¿Cómo crees que le irá a Daisuke?
- Ah, ¿a ese creído? Seguro que ya ha ganado, con un Pokémon Planta tan fuerte.
- Sí, quizá... Pero dicen que en los últimos dos meses, el Líder, Brock, ha ganado a más de treinta Squirtles y Bulbasaurs! ¿No deberá tener una estrategia secreta...?
- Bueno, entonces quizá no le va bien.
- Hey, mira esto en la guía – Akemi señaló al papel.
- ¡Visiten el Museo Pokémon Antiguo éste mes de Octubre y participe en nuestro concurso “Pokémon Prehistórico” y podrán ganar... 300.000.000 de $ si ganan en nuestro fabuloso concurso! – Cuando Shinji oyó el premio, se desmayó.
- ¡Despierta atontado! – Akemi le dio bofetadas hasta que despertó.
- Qué maravilla... ¡Vamos al Mueos!
- ¡Museo atontado!
- Uhh es verdad
- Y además, son las nueve de la noche, ya lo habrán cerrado.
- Tsk! Tendremos que esperar mañana.
- Sí, pero tenemos que esperar a Daisuke para la cena... ¿Qué hacemos?
Mientras, en el gimnasio...
- ¡Eisuke! ¡No te rindas! ¡Látigo Cepa!
- ¡Bunzo, Avalancha!
- ¡Esquívalo! ¡Látigo Cepa, AHORAAAAAAAAAAAAAA!
- ¡¡Bunzo!!
El Onix cayó al suelo, lleno de grietas y otras cosas. Los rivales estaban cansados, sucios y sin energías. Pareció que Daisuke había ganado.
- ¡¡Viva!! ¡¡Gané!!
- Enhorabuena, toma, es para ti, es la Medalla Badge, ya tienes una. Será mejor que lleves a Eisuke al Centro Pokémon, o tendrás problemas.
- Vale gracias chau!
Daisuke corrió hacia el Centro Pokémon. Enseguida lo recuperaron. Se dieron un baño, comieron y descansaron. Daisuke se acordó de Akemi y Shinji.
- ¡Oh, no! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Vamos Eisuke!
Daisuke corrió cogiendo a su Pokémon en brazos. Fueron al viejo hostal, y los localizó:
- ¡Por fin llegas! – Akemi le preguntó - ¿Ya tienes la medalla?
- ¡Pos claro! – Daisuke le enseñó la valiosa medalla - ¿Qué te creías?
- No, nada, nada. Bueno, tendremos que ir a dormir ya, no?
- Sí...
- ¡Buenas noches! – Dijeron los tres al unísono, y se fueron a sus camas.
Daisuke pensó: “Lo único malo de dormir en una cama decente sin chicas al lado, es que no pueden lanzarse sobre ti medio sonámbulas...” Daisuke reflexionó por todo el día. ¡Ya tenía una medalla de gimnasio! Pero aún le faltaban... siete. Pero tenía ganas de tenerlas todas. Se imaginaba Campeón de la Liga Pokémon. Al día siguiente, se levantaron temprano. Fueron a vestirse y a comer bastante. Luego, una vez a fuera:
- Qué tranquila se ve la ciudad, hoy... – Shinji se extrañaba.
- ¿Qué tal si vamos al Museo? Justo ahora lo deben haber abierto – Dijo Akemi, con la guía en la mano.
- ¡Es verdad! – Shinji puso cara de felicidad.
- ¿Qué pasa? ¿Me he perdido algo?
- Pues que en éste mes de Octubre hacen un concurso en que puedes ganar 300.000.00 de $, y Shinji quiere participar.
- ¡¡¡Yo también!!! – Daisuke también puso cara de felicidad - ¡¡Y el dinero será mío se lo gano!!
- ¡¡De ninguna manera!! – Shinji también gritaba - ¡¡El dinero será mío!!
- Grr... – Las caras de los dos chocaron.
- Bueno, mejor vamos tirando – Akemi comenzó a andar.
- ¡Espera! – Y los dos salieron tras Akemi.
Caminaron hacia el Museo, fueron leyendo artículos de la guía como: “Las muestras más valiosas de los Pokémon extinguidos, aquí” o “El precio más pequeño los fósiles más extraordinarios” y cosas así. Cuando llegaron al Museo, ponía un gran cartel BIENVENIDOS AL MUESO POKÉMON PREHISTÓRICO.
- Parece que va a ser interesante... – Shinji se fijó mucho en las fotos.
- ¡Pues ha que esperamos! ¡No nos guardemos la intriga!
¿Cuáles son las aventuras que les esperan a Daisuke, Akemi y Shinji? Desde luego, una cosa que nunca se podrían imaginar...


CAPÍTULO 7: ¡¡MOMENTO CRÍTICO!! LA TRAMPA DEL EQUIPO ROCKET, EISUKE EVOLUCIONA


Daisuke, después de conseguir su primera Medalla, fue con sus compañeros de viaje y visitaron al Museo Pokémon Prehistórico de buena mañana. La razón era: Si les tocaba el premio de un concurso, podían ganar 300.000.000 de €, y los chicos (La chica no, pero en el fondo sí) querían el premio.
- Bueno, entremos – Dijeron los tres al unísono.
Cuando entraron, una recepcionista les atendió.
- Bienvenidos al Museo Pokémon Prehistórico, que disfruten con estas grandes riquezas. Serán 5 € por persona.
- ¡¡¿¿Cinco Euros!!!?? Que timo!
- Cállate y paga – Dijeron Akemi y Shinji a la vez – Vamos de una vez.
- Sí...
Los tres entraron en el Museo. Amplias paredes, con cristaleras con fósiles, explicaciones, aire a temperatura perfecta, libros de consulta... Akemi se fue al piso de arriba con Shinji a ver al famoso fósil de Aerodactyl. Mientras, Daisuke fue a recepción a preguntar por el concurso:
- Hola, ¿Me puedes explicar lo del concurso?
- Claro – La recepcionista empezó – Es más como un examen sobre los Pokémon extinguidos. Si sacas un diez, ganas los 300.000.000 de €. ¿Lo quieres?
- Por intentarlo, no pierdo nada, si es gratis...
Y se puso a realizar el examen. En otro lugar, misterioso y siniestro lugar:
- Pero Jefa, ¿Cree que debemos hacerlo de esa manera?
- ¿No podríamos hacerlo de manera normal?
- ¡¡CALLAOS CRETINOS!! ¡¡QUE NO SABÉIS DÓNDE ESTAIS!! ¡¡HAY QUE MATARLOS!!
- Sí, pero Jefa...
- ¡Callaos! ¡Me provocáis ganas de vomitar! ¡Largaos! ¡Y sobretodo, después de robar todos los fósiles y dinero, matad a esos dos enternadores!
Todos miraron a una pantalla con grabaciones de: Daisuke y Akemi.
- ¡Que no queden vivos! ¡Sobretodo los fósiles, el dinero y sus vidas! ¡Si es necesario, matad también a la gente del Museo para que callen!
- ¡Sí, Jefa!
Mientras, en el Museo, Daisuke:
- Mierda, ésta pregunta – Mordía el bolígrafo con la boca – Hm... “¿En qué época se extinguieron los cinco Pokémon Prehistóricos?” Vaya mierda... Yo paso... ¡Señora! No quiero continuar.
- Bien, pero páguenos el bolígrafo – Dijo la recepcionista, mirando el bolígrafo todo mordido que estaba en la mano de Daisuke – Serán 2 €, por favor.
- Vaya timo – Daisuke sacó una moneda de 2 € y se la dio a la recepcionista.
- Gracias.
- Bueno, voy a ver que hacen Akemi y Shinji...
Daisuke subió al segundo piso. Contempló grandes pinturas de Pokémon extinguidos, como Aerodactyl.
- Hola, Akemi – Daisuke puso la mano en el hombre de Akemi.
- Ah, hola, Shinji y yo estabamos contemplando ésta maravilla – Miraban un fósil de Aerodactyl.
- Genial, pero podrías ir abajo? Es que el concurso es una prueba, un examen, y creo que tu sabes mucho, es para si sacas un diez, te dan el dinero.
- ¡Con mucho gusto!
Los tres estaban a punto de bajar, cuando de repente oyeron un ruido de pistola, y al instante, una voz de sufrimiento. Todos bajaron, y vieron como un hombre y una mujer, vestidos de blanco y negro, con una gran “R” en su ropa, estaban armados con un revólver. Akemi y Shinji saltaron y cogieron sus Pokéballs, pero Daisuke no se movió de su lugar.
- ¡¡Que habéis hecho!! – Akemi los miraba con miedo.
- ¡Idiotas! ¡Venimos a robar y matar!
Akemi y Shinji vieron aterrados el cadáver de la recepcionista. Daisuke aún no se movía.
- ¡Para que os enteréis! ¡Nosotros somos el Equipo Rocket, un equipo criminal que se dedica a robar cosas muy valiosas y caras! ¡Usamos a los Pokémon como cebo!
- ¿¡Ah, sí!? – Dijeron Akemi y Shinji al unísono.
- ¡Adelante Sanako! – El Eevee de Akemi saltó de su hombro.
- ¡Ataca Akinari! – El Charmander de Shinji se puso listo para luchar.
- Espera a que nos presentemos! ¡Yo soy Sachiko, la mujer del Equipo Rocket! ¡Y éste patoso es Kumanosuke!
- ¡Eh! ¡Yo no soy un patoso!
- ¡Bueno, yo envío a mi bella Zubat, Mana! – Envió Sachiko.
- ¡Pues yo a mi fuerte Grimer, Yugoro! – Envió Kumanosuke.
Un Eevee y un Charmander contra un Zubat y Grimer. La cosa se ponía interesante. Y empezaron la lucha: Akinari lanzaba Ascuas y Arañazos a Mana, y ésta lo confundía con los Supersónicos. Eevee le hacía Placajes y Ataques Rápidos, pero Yugoro se defendía con la Armadura Ácida y contraatacaba con el Ácido. La batalla empeoraba; los dos entrenadores ya habían usado todos sus Pokémon y estaban sin fuerza. Daisuke aún seguí quieto.
- ¡¡Ja!! ¡¡Menudos idiotas!! ¡¡Mocosos, de aquí muy poco será vues...!!
- Hijos de puta, hijos de la gran puta... Vosotros...
- ¿Quién insulta aquí!?
- Da... Daisuke... – Akemi miraba a Daisuke, que éste tenía unos ojos fríos, llenos de furia.
- Vosotros, hijos de puta, fuisteis vosotros quién mataron al Caféman en Viridian City... Hijos de la gran puta...
- Sí, lo matamos para probar su café... Que era asqueroso, claro... ¡Jajaja!
- ¡HIJOS DE LA GRAN PUTAAAAAAAAA!!!!!!!
- ¡¡Viene hacia nosotros!!! – Gritaron Akemi, Shinji, Sachiko y Kumanosuke a la vez.
- ¡¡¡ARGHHHHH!!! ¡¡¡¡HIJOS DE PUTA!!!!
Daisuke se lanzó sin control sobre los Rocket, que no pudieron disparar. Daisuke le pegó un puñetazo que le hizo sangrar la boca a Kumanosuke, seguido de una patada muy fuerte al estómago. Kumanosuke se lanzó sobre él, y Sachiko le dio a bofetadas, pero él continuaba la feroz pelea.
- Por favor, parad... Por favor... – Akemi se puso de rodillas, y seguido a llorar, pero Daisuke no reaccionaba - ¡¡Eisuke, haz algo!!
Una lágrima de sufrimiento hizo que Eisuke se enfureciera. Dio un grito estremecedor y su cuerpo empezó a brillar.
- Está... Está evolucionando... – Gritaron todos, menos Daisuke, que lo habían dado una buena paliza.
- ¡Ivysaur!
- ¡Daisuke, reacciona! – Gritaron Shinji y Akemi a la vez.
Pareció que Daisuke reaccionaba...
- Ei... Eisuke... Has evolucionado... Me has salvado... Ahora... ¡Ve a por esos criminales!
- ¡No tan deprisa! ¡No hemos acabado! ¡Los Rocket se marchan!
Todos vieron como los criminales cogían un helicóptero y se iban volando, hacia el horizonte. Daisuke se quedó parado, observando a Eisuke. Sacó la Pokédex:
IVYSAUR, EL POKÉMON BULBO. IVYSAUR ES LA FORMA EVOLUCIONADA DEL BULBASAUR, Y SUS LIANAS SON MUY MÁS ELÁSTICAS, Y MÁS FUERTES. CUANDO EL BULBASAUR EVOLUCIONA A IVYSAUR, APRENDE AUTOMÁTICAMENTE EL ATAQUE HOJA AFILADA.
- Bien... Un nuevo ataque... – Daisuke puso cara alegrada, aunque estaba muy mal herido, había recibido varios golpes en el estómago y otras partes del cuerpo. Tenía una herida en la cabeza, la boca le sangraba y tenía todo el cuerpo lleno de heridas. Miró a sus compañeros, con cara inocente, y dijo:
- Gracias.
Todos se miraron bien. Después, se dieron un abrazo. Daisuke fue feliz ese momento.


¿OS A GUSTADO? POS TRANQUILOS, QUE CONTINUARÁ
 
Antiguo 12/10/03, 14:42:08   #2 (permalink)
eskalibur
Invitado
 
Predeterminado esta ya la pusisite no? d todas formas tus historias son magnificas!!! (sin exagerar)

esta ya la pusisite no? d todas formas tus historias son magnificas!!! (sin exagerar)
 
Antiguo 12/10/03, 14:45:55   #3 (permalink)
Landon
Invitado
 
Predeterminado Esto son los siete primeros capítulos, reunidos

Esto son los siete primeros capítulos, reunidos
 
Antiguo 12/10/03, 14:53:40   #4 (permalink)
Landon
Invitado
 
Predeterminado es como un libro

es como un libro
 
Antiguo 12/10/03, 15:09:44   #5 (permalink)
mcalyo
Invitado
 
Predeterminado pues está genial

pues está genial
 
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